Diariamente aparecen reportes a nivel mundial ya no solo sobre los peligros de la contaminación por plásticos en mares y océanos, para animales y peces, sino que confirman que los seres humanos tenemos, en mayor o menor medida, microplásticos en nuestro cuerpo, fruto de la fragmentación de los desechos plásticos.
Ya no es solo un tema de los foros de ecologistas, la contaminación por plásticos es un tema que implica nuestra propia sobrevivencia, punto que la misma ONU dio la voz de alarma.
En este universo de malas noticias, la heladería Speciale de Barranco, ha tomado una decisión histórica e inédita todo América Latina, anunciando que desde inicios del año 2026, abandonará para siempre la entrega de cucharitas de plástico para el consumo de sus helados remplazándolas por cucharitas de papel. Sí, cucharitas hechas de papel, aunque usted, no lo crea.

Se trata de una innovación tecnológica desarrollada en Inglaterra como respuesta a la leyes ambientales Europeas que han anulado totalmente el consumo de vajilla e plástico de un solo uso en todo el territorio, que TodoPapel®, empresa de capitales peruanos, ha puesto a disposición de las empresas, siendo Speciale® la pionera en asumir este importante cambio.
Las cucharitas de papel son el único material 100% biodegradable del mercado, lejos de las alternativas compostables, que para degradarse requieren tecnología no existente en nuestro medio; por el contrario, las cucharitas de papel se degradan en un promedio de 6 meses dejadas en el jardín o hasta una maceta de un departamento.
De esta manera, Speciale® y Todo Papel® ponen al Perú a la vanguardia de las mejoras prácticas medioambientales de Europa, marcando un hito a nivel latinoamericano, siendo los pioneros absolutos en esta simple y potente acción con que Speciale® evitará que 2.86 TM de plástico lleguen al planeta, en los próximos 5 años. Una empresa pequeña dando el ejemplo de apuesta por la sostenibilidad al mundo corporativo, las 2.86 TM de plástico que Speciale® ya no verterá al medioambiente, equivalen a evitar el consumo de microplásticos de unas 10,970 personas.
